El PSOE critica que la Diputación no está para tener 93 millones en los bancos
- Los socialistas manifiestan que en los últimos cinco años el dinero en caja y bancos de la Diputación de Valladolid se ha duplicado, pasando de 48 millones a 93 millones a fecha 31 de diciembre de 2025
El portavoz Francisco Ferreira pone de relieve que los resultados de la liquidación del presupuesto de 2025 dejan claro que “la Diputación es cada vez más incapaz de emplear sus recursos económicos, que se quedan en los bancos, en vez de emplearse para atender las necesidades de la ciudadanía».
Estamos, declaran los socialistas, ante el nivel más bajo de ejecución del presupuesto de gastos de los últimos años, donde sólo se ha ejecutado el 64 % de lo presupuestado. Así, señalan que “se aprobó un presupuesto inicial para el año 2025 de 163 millones de euros que, tras las correspondientes modificaciones a lo largo del año, asciende a un total de 246 millones, de los cuales sólo se han gastado 158 millones”.
Critican también los socialistas en la Institución Provincial que “el Gobierno de la Diputación del Señor Íscar ha cerrado el presupuesto de 2025 con una ejecución de inversiones que apenas llega al 34 %”.
Para el portavoz socialista, Francisco Ferreira, estas cifras evidencian una gestión ineficiente y se pregunta “¿qué adelantamos con cumplir las reglas fiscales si luego abandonamos las políticas públicas con impacto directo en la ciudadanía?” y añade que “no ejecutar el presupuesto es no gobernar y eso es lo que están haciendo el PP en la Diputación, renunciar a ayudar y cooperar con los municipios de la provincia”.
Desde el Grupo Socialista son tajantes “la Diputación no está para guardar dinero, estamos para transformar e invertir en la provincia, y si no se ejecuta el presupuesto, no se transforma nada. El dinero que le llega a la Diputación de otras administraciones, principalmente del Gobierno de España, que supone más del 75% del presupuesto, es para atender las necesidades de los municipios, de sus vecinos y vecinas, no para meterlo en bancos y cajas”.
Señala Ferreria que “estamos ante una Diputación que gestiona la rutina y la actividad ordinaria pero que no responde a los desafíos importantes de la provincia y cuando la mala ejecución se repite año tras año, como es el caso de la Diputación de Valladolid, deja de ser una casualidad y se convierte en una pésima gestión”.
