El PSOE exige explicaciones urgentes a la Junta tras el episodio de calor extremo en Neonatología y la UCI Pediátrica del Hospital Clínico de Valladolid
- Lo ocurrido no puede despacharse como una simple avería cuando hablamos de recién nacidos y menores ingresados en cuidados intensivos
Los procuradores por Valladolid del Grupo Parlamentario Socialista han registrado una batería de preguntas en las Cortes de Castilla y León para exigir a la Junta explicaciones inmediatas sobre el episodio de altas temperaturas registrado ayer en las unidades de Neonatología y de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Clínico Universitario de Valladolid.
Si las informaciones conocidas son ciertas, estamos hablando de una situación extremadamente grave que afecta a dos de las áreas más sensibles de cualquier hospital, donde permanecen ingresados pacientes especialmente vulnerables y donde las condiciones ambientales no son un aspecto secundario, sino un requisito imprescindible para garantizar una asistencia sanitaria segura y de calidad.
La Junta no puede limitarse a guardar silencio mientras profesionales sanitarios y familias manifiestan su preocupación. Debe explicar qué ocurrió, por qué ocurrió, cuánto tiempo permanecieron estas unidades soportando temperaturas inadecuadas y, sobre todo, qué medidas se adoptaron para proteger a los recién nacidos y a los menores ingresados.
Cuando falla la climatización en una UCI Pediátrica o en una unidad de Neonatología no falla únicamente un sistema técnico; falla la capacidad de la Administración para garantizar unas condiciones asistenciales básicas.
Por ello, el PSOE exige conocer si existían avisos previos sobre el estado de las instalaciones, si los profesionales habían advertido de posibles deficiencias, qué actuaciones había realizado la Consejería de Sanidad y por qué no se evitaron unos hechos que, de confirmarse, nunca debieron producirse.
También reclamamos que la Junta de Castilla y León haga públicos los registros de temperatura, informe sobre si fue necesario trasladar pacientes, modificar la actividad asistencial o adoptar medidas extraordinarias, así como las inversiones realizadas durante los últimos años en el mantenimiento y renovación de los sistemas de climatización del Hospital Clínico Universitario de Valladolid.
Lo más preocupante es que este episodio vuelve a poner de manifiesto el progresivo deterioro de las infraestructuras sanitarias de Castilla y León. No es aceptable que hospitales de referencia tengan que afrontar situaciones de este tipo precisamente en plena ola de calor, cuando las administraciones conocen desde hace semanas el riesgo asociado a las altas temperaturas.
El Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco tiene la obligación de garantizar que los hospitales públicos cuentan con instalaciones seguras, modernas y preparadas para responder a fenómenos climáticos que, lejos de ser excepcionales, son cada vez más frecuentes.
No estamos hablando de comodidad. Estamos hablando de seguridad clínica. Estamos hablando de bebés prematuros, de recién nacidos y de menores ingresados en cuidados intensivos.
Por ello, el PSOE reclama la respuesta de la Consejería de Sanidad para que dé explicaciones públicas sobre lo sucedido, detalle las responsabilidades que correspondan y presente un plan de actuación que garantice que un episodio de estas características no volverá a repetirse.
La sanidad pública no puede permitirse que fallen las condiciones más básicas en las unidades donde se atiende a los pacientes más frágiles. La Junta de Castilla y León debe asumir su responsabilidad, ofrecer todas las explicaciones y actuar de manera inmediata. La ciudadanía merece transparencia y los profesionales sanitarios merecen trabajar con instalaciones que estén a la altura de la excelencia asistencial que prestan cada día.
